CADA 45 MINUTOS SE DIAGNOSTICA UN PACIENTE CON ENFERMEDAD CRÓNICA RENAL (ERC)

En las pasadas Jornadas Científicas, con motivo del 61 Aniversario del SAHUM, la doctora Beatriz Rosales Socorro, Madrina y Epónima destacó, con una magistral ponencia titulada: “Factores No Inmunológicos Qué Pueden Influir En La Aparición De Un Rechazo Del Injerto Renal” haciendo referencia al comienzo de una nueva vida cuando un paciente se realiza un trasplante renal.

“Hemos escuchado, a los expertos hablar sobre los factores inmunológicos, que le confieren carácter  de alto riesgo al trasplante renal, me corresponde a mi mencionar los factores no inmunológicos, que también le dan igualmente carácter de alto riesgo. De todos los pacientes que se trasplantan, el 30 por ciento de ellos ya ha recibido previamente un trasplante, de los cuales el 20 por ciento lo ha recibido una segunda o tercera vez, lo que hace ver que -aún con los avances médicos en el área- la perdida  de injertos es un problema de mucha seriedad, no solo por la pérdida de injertos funcionales o no, sino porque se continúan engrosando las listas de espera”, señaló.

Continuó explicando, que a labor del equipo de especialistas  -y de todo el Servicio de Nefrología del SAHUM-  es hacer lo más corta posible para los pacientes su estadía en la lista de espera; puesto que cada 45 minutos se diagnostica un nuevo paciente crónico renal y cada 20 minutos alguien ingresa  a una lista de trasplante cada año “100 pacientes por cada millón de habitantes sufren ERC -Enfermedad Renal Crónica- y más de cuarenta mil pacientes son atendidos por diálisis, de un aproximado por cada paciente que se trasplanta el 2.7 por ciento de ellos inicia diálisis”, detalló.

 

 

 

FACTORES PRE-POS OPERATORIOS Y  EL  DONANTE SON ESENCIALES

Dentro de los factores modificables la especialista señala “los más comunes suelen ser: daños isquémicos en el pre-operatorio, que se componen de disfunción renal aguda, nefrotoxinas (efecto venenoso de algunas sustancias, tanto químicos tóxicos como medicamentos, sobre los riñones), daño catabólico (el propio organismo, al no recibir alimento, acaba por nutrirse de sus propios tejidos, consumiendo de esta manera el músculo), hipotensión durante el procedimiento, tracción de vasos renales, inadecuada perfusión y enfriamiento, daños isquémicos en el post-operatorio -diálisis preoperatorias, contracción de volumen, ateroesclerosis pélvica, bajo gasto cardiaco-, características del donante vs receptor, factores de riesgo cardiovascular en el receptor; y lo más importante el almacenamiento del riñón, una isquemia fría prolongada de 24 horas, con un tiempo prolongado de anastomosis (unión de unos elementos anatómicos con otros) ”, explicó.

Asimismo, dentro de estos factores inmunológicos encontramos los factores no modificables, de los cuales la doctora Beatriz Socorro, indicó “es importante examinar las características del donante y sus enfermedades de base, la edad del donante, también es importante evaluar las características del receptor, sus enfermedades renales primarias, si ha recibido algún tipo de diálisis; en ese sentido, verificar sus estados de sensibilización en pre-diálisis junto con su evolución en el post-trasplante, entre otros”, detalló.

Según la investigación, los pacientes trasplantados de donantes que tienen muchos años, tienen una creatinina plasmática (compuesto químico que resulta de los procesos de producción de energía de los músculos). Los riñones sanos filtran la creatinina de la sangre a los 5 años, lo que es significativamente mayor a los trasplantados con donantes más jóvenes, existen ventajas y desventajas.

 

DIABETES Y TRASPLANTE RENAL: UN PROBLEMA PREVALENTE

“Es importante mencionar que una situación de diabetes tipo 2, es una condición frecuente de incidencia variable, cuando aparece nefropatía diabética (complicación común de la diabetes tipo 1 y tipo 2)  está relacionada con una peor supervivencia del injerto, causando efectos de nefropatía diabética  en el riñón  trasplantado”, aseveró.

En relación a esto la especialista hizo recomendaciones: control estricto de la glicemia, glicemia plasmática en  ayuna, test de tolerancia a la glucosa. ( pacientes  no  diabéticos), control semanal  durante el primer mes pos-trasplante, trimestral durante el primer año, anualmente luego del año, preferiblemente  tratar con insulina, disminuir  o  descontinuar  dosis de inmunosupresores.

 

OBESIDAD  Y  HÁBITO DE FUMAR SON MORTALES

Advirtió Rosales, que una cosa es padecer males en la salud por causa de cometer imprudencias inconscientes que determinan juicios graves en el cuerpo de los seres humanos; y otra muy diferente es recibir estos males estando bajo la completa conciencia de que es dañino; y aun así, no hacer nada.

“Fumar causa enfermedades del corazón, apoplejía (sangrado o pérdida de circulación dentro de un órgano), aneurisma de la aorta (una hinchazón como globo en una arteria del pecho), enfermedad pulmonar obstructiva crónica, (bronquitis crónica y enfisema), diabetes, osteoporosis, artritis reumatoide, degeneración macular relacionada con la edad y catarata, empeora los síntomas de asma en adultos. Quienes fuman presentan un riesgo mayor de padecer neumonía, tuberculosis y otras infecciones de las vías respiratorias. Además, fumar causa inflamación y debilita la función inmunitaria. Por otro lado, Aunque existen influencias genéticas, conductuales, metabólicas y hormonales en el peso corporal, la obesidad ocurre cuando se ingieren más calorías de las que se queman con las actividades diarias normales y el ejercicio. El cuerpo almacena ese exceso de calorías en forma de grasa causando pérdida de la salud, por ser un factor directo de riesgo para el desarrollo de diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares (principalmente cardiopatía isquémica y los infartos cerebrales), enfermedades osteo-articulares y ciertos tipos de cáncer (mama, próstata y colon), expresó.

 

RECOMENDACIONES

En este sentido, la doctora Beatriz Rosales, recomienda “dejar de fumar y bajar  de peso, puesto que, el tabaco aumenta el riesgo de fallo del injerto e incrementa el riesgo de muerte por enfermedades asociadas a una peor supervivencia del injerto; sumado a esto la obesidad, puede influir en la pérdida del injerto y el paciente, con factores independientes de riesgo por si solos sobre el injerto, sumando un factor de riesgo más. En algunos estudios se ha demostrado que el riesgo de fallo renal es de un 30 por ciento y ambos influyen desfavorablemente sobre la supervivencia del trasplante por estas causas”, especificó.

Prosiguió aconsejando el hacer ejercicio  de 30 a 60 minutos al día, acordarse de beber agua (sobre todo personas mayores y niños), evitar el sobrepeso y la obesidad, controlar la dieta, reducir el consumo de sal, Evitar dietas de alto contenido proteico. Evitar alimentos procesados o con aditivos de fosfato, Disminuir el consumo de azúcar, Evitar las bebidas azucaradas y carbonatadas, Consumo moderado de alcohol, no fumar, Evitar el consumo de antiinflamatorios, sólo en ocasiones puntuales, siempre bajo prescripción médica, controles periódicos del estado de salud (especialmente en análisis de sangre y orina que recojan valores como la urea, la creatinina y la glucosa).

 

AUMENTA LA LISTA DE PACIENTES QUE ESPERAN UN RIÑÓN

Orientó hacia la cultura de la donación “la donación es un gesto altruista, considerado como el mayor acto de bondad entre los seres humanos. En la actualidad hay miles de personas -que para seguir viviendo o mejorar su calidad de vida- necesitan de un trasplante, “la realidad es que las listas de espera para recibir órganos y tejidos seguirán aumentando- si no se logra aumentar el número de donaciones; cuantos más donantes existan, mayor será el número de vidas que podrán salvarse. Como resultado al bajo porcentaje y una extensa lista de pacientes en espera por un trasplante renal, cabe destacar entonces, los factores no inmunológicos, que también le dan igualmente carácter de alto riesgo a la perdida de injertos y la toma de conciencia con respecto al tabaco y obesidad, buscando como fin la salud plena, sabiendo que después de un trasplante la vida vuelve a empezar, se propone una serie de recomendaciones para cuidar los riñones y prevenir así la enfermedad renal, finalizó.

 

26-11-2021

Redacc / Fotos: Alirio Chirinos

PRENSA-SAHUM

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