Los Excesos en Navidad son la Primera Causa de Consultas Médicas

Sí es posible dsfrutar del plato navideño siempre que sea con discrecionalidadMaracaibo (Prensa SAHUM) Las comidas copiosas, la ingesta de alcohol y el sedentarismo -motivado por las festividades navideñas- están catalogadas como las causas principales del origen de enfermedades presentes al inicio del nuevo año. Tal información fue manifestada por la licenciada Laura Lorbes, Nutricionista-Dietista del Servicio Autónomo Hospital Universitario de Maracaibo (SAHUM).

Agregó la también Magister en Nutrición Comunitaria, egresada de la Universidad del Zulia, que dicha causa se desprende del componente cultural del zuliano: “Debemos partir del hecho de ser un estado atípico donde la forma de comer es diferente al resto del país. Somos un estado portuario que históricamente recibió influencias de toda índole, de lo cual no escapa la gastronomía. Así pues, nuestra dieta es muy rica en sabores pero también en calorías”, destacó.

El pez muere por la boca

Lcda. Laura Lorbes, Nutricionista-Dietista, Mgsc. en Nutrición Comunitaria

Lcda. Laura Lorbes, Nutricionista-Dietista, Mgsc. en Nutrición Comunitaria

Las celebraciones navideñas en ocasiones pueden acabar con una visita al médico, debido a una indigestión, a una intoxicación alimentaria o incluso a una alergia que ni siquiera sabíamos que teníamos; también puede obedecer a otro tipo de razones más serias y definitivas en las que nadie desearía caer. Durante estas fechas –acotò la licenciada Lorbes- el exceso pasa factura y se registran más episodios de problemas cardiovasculares, y en algunos con fatídicas consecuencias. Cuando llega el mes de enero ya el cuerpo no aguanta más y se detonan Ictus (derrames cerebrales), arritmias, hemorragias digestivas, infartos, problemas renales; entre otros”, subrayó.

También se refirió al hecho que en las celebraciones navideñas se tiende a ingerir mayor cantidad de calorías debido a que los platos que se elaboran en estos días son más numerosos, contienen más grasas y ácido úrico de lo que se consume habitualmente. “A ello se suma la ingesta de alcohol y también que en estos días el sedentarismo se agudiza motivado por las cenas, despedidas de año, espíritu de la navidad y repetidos brindis con los seres queridos”, reveló.

Los dulces pueden elaborarse con fructosa para evitar los problemas del azúcar.

Los dulces pueden elaborarse con fructosa para evitar los problemas del azúcar.

Hallacas, pernil, macarronada, dulces, alcohol… y pare de contar

La ingesta de comidas con alto valor calórico puede acabar por generar ansiedad entre los comensales durante los días de Navidad. El exceso de azúcar -presente en los postres- puede derivar en una excitación de los pequeños de la casa y en que presenten un mayor estado de nerviosismo y dificultad para conciliar el sueño; entre otras consecuencias.

Finalmente la licenciada Lorbes reiteró que es posible disfrutar de la gastronomía navideña siempre y que sea con método y discreción: “Sí recomiendo el plato navideño, siempre y cuando se tomen en cuenta los horarios y cantidades, ya que el volumen de alimentos, variedad que nos servimos y las horas que escogemos para comer, son básicas para evitar consecuencias negativas para la salud. Los ayunos no son recomendables, pero suele suceder que algunas personas por estar brindando dejan de comer y luego lo hacen a altas horas de la noche, cuando el cuerpo no quema las calorías adecuadamente acumulando grasa y generando sobrepeso, con sus ya conocidas consecuencias”, subrayó.

La Navidad es una época para compartir con familiares, amigos y compañeros de trabajo pero también es una época de excesos, de comidas opulentas y de brindar con bebidas alcohólicas durante días continuados. Toda esta desproporción trae consecuencias al organismo, y si se come y bebe de más, el cuerpo en Año Nuevo estará resentido. “Lo importante es moderar las cantidades -y de acuerdo al hábito de la persona- consumir lo navideño a la hora del plato fuerte acostumbrado. Igualmente, los deliciosos dulces navideños, tales como: majarete, manjar, dulce de lechosa, quesillo, huevos chimbos; entre otros, deben ser endulzados preferiblemente con fructosa (azúcar que se encuentra en la miel y en muchas frutas) –evitando endulzantes con aspartame- . Siempre y cuando no existan patologías de base (existentes) y se respete el horario de las comidas y las cantidades, no hay motivo para dejar de disfrutar los exquisitos platos navideños de la región zuliana”, finalizó.

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