Jefa del Banco de Sangre del SAHUM: “Proveemos el plasma para crear los liofilizados que controlan la hemofilia”

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Maracaibo 17-04-2015 (Prensa SAHUM) “En el Servicio Autónomo Hospital Universitario de Maracaibo (SAHUM) hacemos hincapié y campañas para que más donantes acudan al Banco de Sangre del Hospital, porque a partir del procesamiento de ese plasma obtenemos los liofilizados comerciales que necesitan los pacientes hemofílicos”, quien así se expresa es la doctora Miriam Montero García, Jefa del Banco de Sangre del SAHUM.

17 de abril “Día Mundial contra la Hemofilia”

 “La Hemofilia es una enfermedad hematológica congénita, ligada al sexo, las mujeres somos portadoras y le transmitimos a los varones el cromosoma X . Se explica como una deficiencia de los factores VIII y IX de la coagulación sanguínea que impide la buena coagulación de la sangre, está relacionada con el cromosoma X y existen tres tipos: la hemofilia A, cuando hay un déficit del factor VIII de coagulación; la hemofilia B, cuando hay déficit del factor IX de coagulación y la hemofilia C que es déficit del factor XI”, dijo.

Agregó la doctora Montero que la hemofilia no se cura, sino que se controla con los liofilizados comerciales que resultan del plasma de los donantes: “nosotros le enviamos mensualmente una cantidad de plasma a la Planta Procesadora de Hemoderivados, ellos lo procesan y nos traen albúmina humana, inmunoglobulina anti D, e inmunoglobulina liofilizada VIII y IX que es la necesaria para nuestros pacientes, de allí la enorme necesidad de hacer campañas para que los donantes se multipliquen ya que ellos proveen calidad de vida a quien lo necesita, añadió.

Descubrimiento de la enfermedad

Los estudios más antiguos datan desde el siglo II DC, cuando rabinos judíos se dieron cuenta de que algunos niños varones, cuando se les practicaba la circuncisión, sangraban mucho. Los rabinos descubrieron que estos problemas sólo ocurrían en ciertas familias, por lo que hicieron nuevos reglamentos para ayudar a estos niños que sangraban. El rabino Judah declaró que un niño que tuviese hermanos mayores con problemas de sangrado no tenía que ser circuncidado y el rabino Simón Ben Gamaliel impidió que un niño fuese circuncidado, porque los hijos de las tres hermanas de la madre se habían desangrado hasta morir.

Dato curioso

Entre las referencias escritas posteriores merece destacar la descripción de la enfermedad que hizo en el siglo XI un médico árabe de Córdoab llamado Abulcasis. En el siglo XII, otro rabino llamado Maimónides descubrió que, si los niños tenían hemofilia, eran las madres las que la transmitían. Entonces hizo una ley nueva: si una madre tenía hijos con este problema de sangrado y ella se volvía a casar, ninguno de sus nuevos descendientes varones deberían ser circuncisos. La primera referencia en Centro Europa se da en Italia, en 1525, por  Alejandro Benedicto.

Manejo del paciente hemofílico en el SAHUM

Destacó la Jefa de Banco de Sangre que la condición de hemofílico el paciente la conoce desde pequeño “aquí, al Banco de Sangre normalmente nos refieren pacientes de odontología, los estudiamos, les brindamos los primeros auxilios con plasma y liofilizado; luego los enviamos con el doctor Jesús Quintero (Hematólogo) quien es especialista en coagulopatías y posteriormente se remite al Servicio de Hematología, en donde será tratado a través de la Consulta Externa”

¿Cuáles son los síntomas de la hemofilia?

La característica principal de la Hemofilia A y B es la hemartrosis (hemorragia en una articulación) y el sangrado prolongado espontáneo. Las hemorragias más graves son las que se producen en articulaciones, cerebro, ojo, lengua, garganta, riñones, hemorragias digestivas, genitales, nasales, etc. La manifestación clínica más frecuente en los pacientes con hemofilia es la hemartrosis, sangrado interarticular que afecta especialmente a las articulaciones de un solo eje como la rodilla, el codo o el tobillo. Si se produce una hemartrosis en repetidas ocasiones en una articulación, se origina una deformidad y atrofia muscular llamada artropatía hemofílica. Como posibles síntomas se puede clasificar en tres estadios: I, II y III; el estadio I comprende hormigueo en las articulaciones y fiebre en dicha parte del cuerpo, esta se relaciona por tener una hemorragia con traumatismo. El estado II, este hormigueo pasa a sentirse ya como dolor, aún permanece la fiebre en la parte afectada del cuerpo y se acompaña por inflamación.  El estadio III se presenta la articulación viscosa e inflamada debido al debilitamiento muscular, rigidez matinal (todo lo referente a la mañana), dolor crónico y movimiento limitado por la obstrucción en la articulación. Interpretado como hemorragia espontánea en músculo y articulación.

Texto: Natacha Acosta

Fotos: Jorge Toledo

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