Excelente atención brinda el SAHUM a pacientes con Demencia por Alzheimer

Instalaciones del Servicio de Neurología

Instalaciones del Servicio de Neurología

Maracaibo 18-03-2015 (Prensa SAHUM) “Con la gestión y apoyo de la directora del Servicio Autónomo Hospital Universitario de Maracaibo, SAHUM, doctora Noly Fernández se logró que en el Servicio de Neurología le ofreciéramos, desde enero de este año, un espacio confortable, cómodo y libre de hacinamiento a los pacientes que padecen de Demencia por Alzheimer y a sus familiares”, quien así se expresa es la doctora María Cristina Soto Hernández, Internista Neuróloga y adjunta al Servicio de Neurología, del Gigante de la Salud.

Continuó la doctora Soto informando, que en el pasado tanto la consulta como la atención de este tipo de patología se efectuaba en las instalaciones de Consulta Externa; pero a partir de este año, este paciente es atendido en un ambiente agradable y cónsono con sus necesidades de atención y de sus familiares.

El Alzheimer. . . ya no me acuerdo

Dra. María Cristina Soto Hernández, Adjunta al Servicio de Neurología

Dra. María Cristina Soto Hernández, Adjunta al Servicio de Neurología

La demencia por Alzheimer, también denominada mal de Alzheimer, demencia senil de tipo Alzheimer (DSTA) o simplemente alzheimer, es una enfermedad neurodegenerativa que se manifiesta como deterioro cognitivo y trastornos conductuales. Se caracteriza en su forma típica por una pérdida de la memoria inmediata y de otras capacidades mentales. La enfermedad suele tener una duración media aproximada después del diagnóstico de 10 años, aunque esto puede variar en proporción directa con la severidad de la enfermedad al momento de detectarla.

La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia, es incurable y terminal apareciendo con mayor frecuencia en personas mayores de 50 años de edad. Los síntomas de la enfermedad fueron identificados por Emil Kraepelin, mientras que la neuropatología característica fue observada por primera vez por Alois Alzheimer en 1906. Así pues, el descubrimiento de la enfermedad fue obra de ambos psiquiatras, que trabajaban en el mismo laboratorio. Sin embargo, dada la gran importancia que Kraepelin daba a encontrar la base neuropatológica de los desórdenes psiquiátricos, decidió nombrar a la enfermedad alzheimer en honor a su compañero. “es importante aclarar que no necesariamente algunos pequeños olvidos determinan que una persona esté en presencia de Alzheimer, estas omisiones también pueden deberse al constante estrés con el que las personas vivimos en la actualidad que confunde al cerebro, a extremos de olvidar el lugar donde dejamos las llaves, recordar el nombre de alguna persona o la vivencia de algunos “lapsus mentales” que en ocasiones podemos experimentar”, dijo la doctora Soto.

Por lo general, el síntoma inicial es la inhabilidad de adquirir nuevos recuerdos, pero suele confundirse con actitudes relacionadas con la vejez o el estrés. A medida que progresa la enfermedad, aparecen confusión mental, depresión, irritabilidad y agresión, cambios del humor, trastornos del lenguaje, del sueño, alucinaciones, pérdida de la memoria de largo plazo y una predisposición a aislarse a medida que declinan los sentidos del paciente. Gradualmente se pierden las funciones biológicas, que finalmente pueden conllevar a la muerte.

Causas del Alzheimer

Servicio de Neurología del SAHUM

Servicio de Neurología del SAHUM

Destacó la doctora María Cristina Soto que el tipo de demencia por Alzheimer más frecuente en nuestra región es la Demencia Vascular, la cual puede originarse por la herencia o factor genético y se debe también a diversos factores que precipitan cambios vasculares, como lo son: la hipertensión, diabetes, dislipidemia (colesterol malo alto), tabaquismo, alcoholismo; entre otros. “lo primero que se toma en cuenta es la edad y el sexo siendo un detalle frecuente que prevalece marcadamente entre las mujeres, esto obedece a los cambios hormonales propios de este género; existen también factores ambientales como: contacto con productos tóxicos como los acostumbrados en talleres de pintura, herbicidas, insecticidas y otros productos químicos que consumimos en forma desmedida (conservantes, emulsificantes) como los que contienen los alimentos enlatados y de larga duración”, agregó.

Ante la sospecha de alzheimer, el diagnóstico se realiza con evaluaciones de conducta y cognitivas; así como: resonancia cerebral con contraste y espectroscopia, ecodopler carotideo y vertebral; exámenes de laboratorio con preponderancia en los hormonales. El pronóstico para cada individuo es difícil de determinar.

 “No está implicado solo el paciente sino también su familia”

Así lo asevera la adjunta al Servicio de Neurología del SAHUM, destacando la enorme importancia del núcleo familiar en el tratamiento del enfermo de Demencia por Alzheimer y agregó: “hasta el año pasado veíamos estos pacientes en el área de Consulta General pero el ambiente ruidoso, congestionado y el poco espacio nos hizo pensar en mudarla a otro zona del hospital, fue allí cuando el doctor Rolando Haack Belloso, Jefe del Servicio y de la Cátedra de Neurología y nosotros como equipo, le planteamos a la doctora Noly Fernández la posibilidad de tener la consulta en otra área; a lo cual la directora dispuso todo lo necesario para tal fin, ya que aquí nosotros no solo tratamos a los enfermos sino a toda su familia que también sufre, se estresa, se angustia, se desgasta y se cansa de lidiar a su ser querido”. El papel que juega el cuidador del sujeto con alzheimer es fundamental, aun cuando las presiones y la demanda física de esos cuidados pueden llegar a ser una gran carga personal. “es por todo lo anterior que disponemos; tanto para el paciente como para sus familiares, a los profesionales del servicio: psicólogos, psiquiatras, terapistas familiares, y todo lo que sea necesario para apoyarlos por medio de Talleres que coadyuven a esta gente con el manejo de un enfermo con las características ya mencionadas”.

La prevención principal, es la actividad como forma de vida

Los tratamientos actuales ofrecen moderados beneficios sintomáticos, pero no hay tratamiento que retrase o detenga el progreso de la enfermedad. Para la prevención del alzheimer, se han sugerido un número variado de hábitos conductuales, pero no hay evidencias publicadas que destaquen los beneficios de esas recomendaciones, incluyendo la estimulación mental y la dieta equilibrada sin sustancias químicas adicionadas. “La actividad de la persona es fundamental, porque suele suceder que a las personas que jubilan entran en inactividad lo cual no recomiendo, hay que mantener la mente activa leyendo periódicos, libros, revistas, haciendo crucigramas, practicando juegos que ejerciten el cerebro, viajar, dedicarse a trabajos manuales; en fin, luego de la jubilación lo más recomendable es tratar de estar mente activa cien por ciento (100%)”, finalizó.

Texto: Natacha Acosta

Fotos: Miguel Petrace

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